Anda placidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda que paz puede haber en el silencio,
vive en buenos términos con todas las personas,
todo lo que puedas sin rendirte
di tu verdad tranquila y claramente;
escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen su historia,
evita las personas ruidosas y agresivas,
son vejaciones para el espíritu.
Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo;
Porque siempre habrá personas más pequeñas
y más grandes que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes,
mantén el interés en tu propia carrera,
por humilde que esta sea; es una verdadera posesión
en las cambiantes fortunas del tiempo,
usa la precaución en tus negocios;
porque el mundo esta lleno de trampas,
pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir;
mucha gente lucha por altos ideales
y en todas partes la vida esta llena de heroísmo, sé tú mismo,
especialmente, no finjas afectos,
tampoco seas cínico respecto del amor,
porque frente a tanta aridez y desencanto
el amor es perenne como la hierba,
recoge mansamente el consejo de los años,
renunciando graciosamente a las cosas de la juventud,
nutre tu fuerza espiritual
para que te proteja en la desgracia repentina,
pero no te angusties con fantasías,
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad,
junto con una sana disciplina, se amable contigo mismo,
tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas;
tú tienes derecho a estar aquí,
y te resulte evidente o no, sin duda el universo
se desenvuelve como debe,
por lo tanto mantente en paz con Dios,
de cualquier modo que lo concibas
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén en la ruidosa confusión paz con tu alma,
con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos,
este sigue siendo un mundo hermoso,
ten cuidado, ESFUERZATE POR SER FELIZ.
Escrito anónimo encontrado hace varios siglos en
La Iglesia de Saint Paúl (Baltimore)
Recitado por José Luis Rodriguez (El Puma) -Venezuela)
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