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Coplas del Payador Perseguido - Resurgiendo - Poemas, musica, actualidad
S?bado, 29 de septiembre de 2007
Estos son algunos fragmentos de Las Coplas del Payador Perseguido, de Atahualpa Yupanqui, para mi amiga de Guido; Liliana.


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Con permiso via a dentrar
aunque no soy convidao,
pero en mi pago, un asao
no es de naides y es de todos.
Yo via cantar a mi modo
despu?s que haiga churrasquiao.

No tengo Dios pa pedir
cuartiada en esta ocasi?n,
ni puedo pedir perd?n
si entuav?a no hei faltao;
ver? cuando haiga acabao;
pero ?sa es otra cuesti?n.

Yo s? que muchos dir?n
que peco de atrevimiento
si largo mi pensamiento
pal rumbo que ya eleg?,
pero siempre hei sido ansi;
galopiador contra el viento.

Eso lo llevo en la sangre
dende mi tatarabuelo.
Gente de pata en el suelo
fueron mis antepasaos;
criollos de cuatro provincias
y con indios misturaos.

Mi ag?elo fue carretero,
mi tata fue domador;
nunca se busc? dotor
pues se curaban con yuyos,
o escuchando los murmuyos
de un estilo de mi flor.

Como buen rancho paisano
nunca falto una encordada,
de ?sas que parecen nada
pero que son sonadoras.
Seg?n el canto y la hora
quedaba el alma sobada.

Mi tata era sabedor
por lo mucho que ha rodao.
Y despu?s que hab?a cantao
destemplaba cuarta y prima,
y le echaba un poncho encima
"pa que no hable demasiado..."

La sangre tiene razones
que hacen engordar las venas.
Pena sobre pena y pena
hacen que uno pegue el grito.
La arena es un pu?adito
pero hay monta?as de arena

No s? si mi canto es lindo
o si saldr? medio triste;
nunca fui zorzal, ni existe
plumaje m?s ordinario.
Yo soy p?jaro corsario
que no conoce alpiste.

Vuelo porque no me arrastro,
que el arrastrarse es la ruina;
anido en ?rbol de espina
lo mesmo que en cordilleras
sin escuchar las zonceras
del que vuela a lo gallina.

No me arrimo as? nom?s
a los jardines floridos.
Sin querer vivo alvertido
pa' no pisar el palito.
Hay p?jaros que solitos
se entrampan por presumidos.

Aunque mucho he padecido
no me engrilla la prudencia.
Es una falsa experiencia
vivir tembl?ndole a todo.
Cada cual tiene su modo;
la rebeli?n es mi cencia.

Pobre naci y pobre vivo
por eso soy delicao.
Estoy con los de mi lao
cinchando tuitos parejos
pa' hacer nuevo lo que es viejo
y verlo al mundo cambiao.

Yo soy de los del mont?n,
no soy flor de invernadero.
Soy como el tr?bol pampero,
crezco sin hacer barullo.
Me apreto contra los yuyos
y as? lo aguanto al pampero.

Acostumbrao a las sierras
yo nunca me s? marear,
y si me siento alabar
me voy yendo despacito.
Pero aquel que es compadrito
paga pa' hacerse nombrar.

Si alguien me dice se?or,
agradezco el homenaje;
mas, soy gaucho entre gauchaje
y soy nada entre los sabios.
Y son pa' mi los agravios
que le hagan al paisanaje.

La vanid? es yuyo malo
que envenena toda huerta.
Es preciso estar alerta
manejando el azad?n,
pero no falta el var?n
que la riegue hasta en su puerta.

El trabajo es cosa buena,
es lo mejor da la vida;
pero la vida es perdida
trabajando en campo ajeno.
Unos trabajan de trueno
y es para otros la llovida.

Trabaj? en una cantera
de piedritas de afilar.
Cuarenta sab?an pagar
por cada piedra polida,
y era a seis pesos vendida
en eso del negociar.

Apenas el sol sal?a
ya estaba a los martillazos,
y entre dos a los abrazos
con los tama?os piegrones,
y por esos moldejones
las manos hechas pedazos.

Otra vez fui panadero
y hachero en un quebrachal;
he cargao bloques de sal
y tambi?n he pelao ca?as,
y un pu?ado de otras haza?as
pa' mi bien o pa' mi mal.

Buscando de desasnarme
fui pinche de escriban?a;
la letra chiquita hac?a
pa' no malgastar sellao,
y era tambi?n apretao
el sueldo que recib?a.

Cansao de tantas miserias
me largu? pal Tucum?n.
Lapacho, aliso, array?n,
y hacha con los algarrobos.
?Por dos cincuenta! Era robo
pa' que uno tenga ese af?n.

Sin estar fio en un lao
a toda labor le hac?a,
y ans? sucedio que un d?a
que andaba de benteveo
me top? con un arreo
que dende Salta ven?a.

Me pic? ganas de andar
y apalabr? al capataz,
y ans?, de golpe nom?s
el hombre me pregunt?:
?Tiene mula? C?mo no
le dije . Y hambre, de -m?s.

A la semana de aqu?llo
repechaba cordilleras,
faldas, cuestas y laderas
siempre pal lao del poniente,
bebiendo agua de virtiente
y aguantando las soleras.

Tal vez otro habr? rodao
tanto como he rodao yo,
y le juro, creamel?,
que he visto tanta pobreza,
que yo pens? con tristeza:
Dios por aqui no pas?.

Se nos despe?? una vaca
causa de la cerraz?n,
y nos pill? la oraci?n
cueriando y haciendo asao;
dende ese d?a, cu?ao
se me gast? mi fac?n.

Me sacud? las escarchas
cuando baj? de los Andes,
y anduve en estancias grandes
cuidando unos parejeros;
trompeta, capa y sombrero,
pero pa' los peones, de ande.

La peonada, al descampao,
el patr?n, en G?enos Aires.
Nosotros, el cu...ello al aire
con las carona mojadas,
y la hacienda de invernada
m?s relumbrosa que un fraile.

El estanciero ten?a
tambi?n sus ca?averales,
y en los tiempos oto?ales
junt?bamos los andrajos,
y no ?bamos p'abajo
dejando los pedregales.

(II)
All? nos amontonaban
en lote con otros criollos,
cada cual buscaba un hoyo
ande quinchar su guarida,
y pas?bamos la vida
rigoriaos y sin apoyo.

Faltar, no faltaba nada:
vino, caf? y alpargatas.
Si habr? revoliao las patas
en gatos y chacareras.
Reci?n la cosa era fiera
al dir a cobrar las latas.

?Qu? vida m?s despareja!
Todo es ruindad y patra?a;
Pelar ca?as es haza?a
del que naci? pal rigor.
All? hab?a un solo dulzor
y estaba adentro e'la ca?a.

Era un consuelo pal pobre
andar jediendo a vinacho.
Hombres grandes y muchachos
como malditos en vida,
esclavos de la bebida
se lo pasaban borrachos.

?Tristes domingos del surco
los que yo he visto y vivido!
Desparramaos y dormidos
en la arena amanec?an,
a lo mejor so?ar?an
con la muerte o el olvido...

Riojanos y santiag?e?os,
salte?os y tucumanos,
con el machete en la mano
volteaban ca?as maduras,
pasando sus amarguras
y aguantando como hermanos.

?Rancho techao con maloja,
vivienda del pelador!
En medio de ese rigor
no faltaba una viguela,
con que el pobre se consuela
cantando coplas de amor.

Yo tambi?n, que dende chango
unido al canto creci,
m?s de un barato ped?
y pa'los piones cantaba.
?Lo que a ellos les pasaba
tambi?n me pasaba a m?!

Cuando yo aprend? a cantar
armaba con pocos rollos.
Y en la orilla de un arroyo
bajo las ramas de un sauce,
crec? mirando en el cauce
mis sue?os de pobre criollo.

Cuando sent? una alegr?a;
cuando el dolor me golpi?;
cuando una duda mordi?
mi coraz?n de paisano,
desde el fondo de los llanos
vino un canto y me cur?...

En esos tiempos pasaban
cosas que ya no pasan.
Cada cual ten?a un cantar
o copla de anochecida.
Formas de curar la herida
que sangra en el trajinar.

Algunos cantaban bien.
Otros, pobres, m?s o menos...
Mas no eran cantos ajenos,
aunque marca no ten?an.
Y todos se entreten?an
guitarreando hasta el desvelo.

Por ?hi se allegaba un m?istro,
de esos puebleros letraos;
juntaba tropa y versiaos
que iban despu?s a un libraco,
y el hombre forraba el saco
con lo que otros han pensao.

Los peones formaban versos
con sus antiguos dolores.
Despu?s vienen los se?ores
con un cuaderno en la mano,
copian el canto paisano
y presumen de escritores.

El criollo cuida su flete,
su guitarra y su mujer;
siente que enfrenta un deber
cada vez que da la mano;
y aunque pa'todo es baquiano
s?lo el canto ha de perder.

?Coplas que lo acompa?aron
en las quebradas desiertas,
aromas de flores muertas
y de patriadas vividas,
fueron la luz encendida
para sus noches despiertas!...

Se aflije si se le pierde
un bozal, un maneador,
pero no siente furor
si al escucharle una trova,
viene un pueblero y le roba
su mejor canto de amor.

De seguro, si uno piensa,
le halla el nudo a la madeja,
porque la copla m?s vieja,
como la r?iz de la vida,
tiene el alma por guarida,
que es ande anidan las quejas.

Por eso el hombre al cantar
con emoci?n verdadera,
echa su pena p'ajuera
pa que la lleven los vientos,
y ans?, siquiera un momento
se alivia su embichadera.

No es que no ame a su trova
ni que desprecie su canto.
Es como cuando un quebranto
en la noche de los llanos
hace aflojar al paisano
y el viento le lleva el llanto.

En asuntos del cantar,
la vida nos va ense?ando
que s?lo se va volando
la copla que es livianita.
Siempre caza palomitas
cualquiera que anda cazando...

Pero si el canto es protesta
contra la ley del patr?n,
se arrastra de pe?n a pe?n
en un profundo murmuyo,
y marcha al ras de los yuyos
como chasque en un mal?n.

Se pueden perder mil trovas
ande se canten quereres,
versos de dichas, placeres,
carreras y diversiones;
suspiros de corazones
y l?ricos padeceres.

Pero si la copla cuenta
del paisanaje la historia,
ande el pe?n vueltea la noria
de las miserias sufridas,
?sa, se queda prendida
como abrojo en la memoria!

Lo que nos hizo dichosos
tal vez se pueda olvidar;
los a?os en su pasar
mudar?n los pensamientos.
Pero angustias y tormentos
son marcas que han de durar...

Estas cosas que yo pienso
no salen por ocurrencia.
Para formar mi esperencia
yo masco antes de tragar.
Ha sido largo el rodar
de ande saqu? la alvertencia.

Si uno pulsa la guitarra
pa cantar coplas de amor,
de potros, de domador,
de la sierra y las estrellas,
dicen : ?Qu? cosa m?s bella!
?Si canta que es un primor!

Pero si uno, como Fierro,
por ahi se larga opinando,
el pobre se va acercando
con las orejas alertas,
y el rico vicha la puerta
y se aleja reculando.

Debe trazar bien su melga
quien se tenga por cantor,
porque s?lo el impostor
se acomoda en toda huella.
Que elija una sola estrella
quien quiera ser sembrador...

En el trance de elegir
que mire el hombre p'adentro,
ande se hacen los encuentros
de pensares y sentires.
Despu?s... que tire ande tire,
con la concencia por centro.

Hay diferentes montones,
unos grandes, y otros chicos.
Si va pal mont?n del rico
el pobre que piensa poco,
detr?s de los equivocos
se vienen los perjudicos.

Yo vengo de muy abajo,
y muy arriba no estoy.
Al pobre mi canto doy
y as? lo paso contento,
porque estoy en mi elemento
y ?hi valgo por lo que soy.

(III)
Si alguna vuelta he cantao
ante panzudos patrones,
he picaneao las razones
profundas del pobrer?o.
Yo no traiciono a los m?os
por palmas ni patacones.

Aunque canto en todo rumbo
tengo un rumbo preferido.
Siempre cant? estremecido
las penas del paisanaje,
la explotaci?n y el ultraje
de mis hermanos queridos.

Pa que cambiaran las cosas
busqu? rumbo y me perd?;
al tiempo, cuenta me d?
y agarr? por buen camino.
?Antes que nada, argentino;
y a mi bandera segu?...!

Yo soy del norte y del sur,
del llano y del litoral;
y naide lo tome a mal
si hay mil gramos en el kilo.
Ande quiera estoy tranquillo
pero ensillao, soy bagual.

El cantor debe ser libre
pa desarrollar su cencia.
Sin buscar la convenencia
ni alistarse con padrinos.
De esos oscuros caminos
yo ya tengo la experiencia.

Yo canto, por ser antiguos
cantos que ya son eternos;
y hasta parecen modernos
por lo que en ellos vichamos.
Con el canto nos tapamos
para entibiar los inviernos...

Y no canto a los tiranos
ni por orden del patr?n.
El pillo y el trapal?n
que se arreglen por su lado
con payadores comprados
y cantores de sal?n.

Por la fuerza de mi canto
conozco celda y penal.
Con fiereza sin igual
m?s de una vez fui golpiao,
y al calabozo tirao
como tarro al basural.

Se puede matar a un hombre.
Pueden su rostro manchar,
su guitarra chamuscar.
?Pero el ideal de la vida,
esa es le?ita prendida
que naide ha de apagar!

Los malos se van alzando
todo lo que hallan por ?hi;
como granitos de m?iz
siembran los peores ejemplos,
y se viene bajo el templo
de la decencia del p?is.

Detr?s del ruido del oro
van los maulas como hacienda;
no hay flojo que no se venda
por una sucia moneda;
mas, siempre en mi tierra queda
gauchaje que la defienda.

Cantor que cante a los pobres
ni muerto se ha de callar.
Pues ande vaya a parar
el canto de ese cristiano,
no ha de faltar el paisano
que lo haga resucitar.

El estanciero presume
de gauchismo y arrogancia.
El cree que es extravagancia
que su pe?n viva mejor.
Mas, no sabe ese se?or
que por su pe?n tiene estancia.

Aquel que tenga sus reales
hace muy bien en cuidarlos;
pero si quiere aumentarlos
que a la ley no se haga el sordo.
Que en todo puchero gordo
los choclos se vuelven marlos.

Una vuelta, sin trabajo,
andaba por Tucum?n,
y en una fonda, ande van
cantores de madrugada,
me acerqu? pa la payada
que siempre ha sido mi af?n.

Aunque extra?ando la monta
me le apil? a un instrumento.
Y al cabo de alg?n momento
le di puerta a una baguala,
con una coplita rala
de esas que llevan los vientos.

Tal vez fuera la guitarra.
?Tan lindo como sonaba !
Mi coraz?n remontaba
tristezas de los caminos,
y lo maldije al destino
que tantas penas me daba.

Un hombre se me acerc?
y me dijo : ?Qu? hace ac??
Viaje pa la gran ciudad
que all? lo van a entender;
?hi tendr? fama, placer
y plata pa regalar.

?Para qu? lo habr? escuchao!
?Si era la voz del mandinga !
Buenos Aires, ciud? gringa,
me tuvo muy apretao.
Tuitos se me hac?an a un lao
como cu ... erpo a la jeringa.

Y eso que no vine pobre
pues traiba alpargatas nuevas.
Las viejas ... pa cuando llueva
en la alforja las met?;
un pantal?n color gris
y un saco tirando a leva.

Saltando de radio en radio
anduve, figures?.
Cuatro meses me pas?
en partidas malogradas;
naide aseguraba nada,
y sin plata me qued?.

Vend? mis lindas alforjas.
Mi guitarra, ?la vendi!
En mi pobreza, ay de m?,
me hubiera gustao guardala.
?Tanto me ha costao comprarla
Pero, en fin ... todo perd?!

?Vihuela, d?nde andar?s,
qu? manos te est?n tocando.
Noches enteras pensando
siquiera como consuelo,
que sea un canto de este suelo
lo que te est?n arrancando...!

Cuando el m?iz est? en barbecho
luce un color brillant?n;
las hebras, como un nail?n
presumen con sus lindezas.
Pero agachan la cabeza
si las agarra el carb?n.

Igual me pasaba a m?
en aquellos tiempos idos;
joven, fuerte, presumido,
y cuando se acab? el queso,
volv? en un triste regreso
poblada l'alma de olvidos.

Cosas de la juventud...
?Malhaya, d?nde andar?s...!
Aura que estoy bataraz
de tanto cambiar el pelo,
recuerdo aquellos develos
pero no miro p'atras.

Me volv? pal Tucum?n
nuevamente a padecer.
Y en eso de andar y ver
se pasar?n muchos a?os
entre penas, desenga?os,
esperanzas y placer.

Mas, no ju? tiempo perdido,
aseg?n lo v? despu?s.
Porque supe bien como es
la vida de los paisanos.
De todos me sent? hermano,
del derecho y del rev?s.

Siempre recuerdo los tiempos
en que guapiando pas?,
los cerros que atraves?
buscando lo que no hallaba,
y hasta a veces me quedaba
por esos campos de a pie.

La vida me fu? ense?ando
lo que vale una guitarra;
por ella anduve en las farras
tal vez hecho un estrop?cio,
y casi me agarra el vicio
con sus invisibles garras.

Menos mal que llevo adentro
lo que la tierra me dio.
Patria, raza o que s? yo ,
pero que me iba salvando,
y as?, segu? caminando
por los caminos de Dios.

Pero como en la payada
bien llamada contrapunto
no acaba en esto el asunto
sino que debe seguir,
algo mas debo decir
en la cuesti?n de los puntos.

Yo no consegui aclarar,
y no me explico el motivo,
tres puntos consecutivos
que algunos suelen usar.
Alguien me puede explicar...
...estos puntos suspensivos?

Atahualpa Yupanqui - Argentina



Tags: Música. Coplas, Atahualpa, Fragmentos

Publicado por k_nelita @ 21:06  | MUSICA
Comentarios (4)  | Enviar

Comentarios
Publicado por li23
Domingo, 30 de septiembre de 2007 | 16:01
?Gracias!, ?que bueno ha sido encontrarte! y recuperar a Don Atha, anoche mientras miraba la gran final de "Coronados de Gloria" canal 9, Muy bueno por cierto; Argentino Luna cont? una an?cdota de este gran hombre, nacido en Pergamino, ciudadano del mundo... dice que cierta vez Atahualpa Yupanqui lleg? a Gral Madariaga, el tetro era grande, pero solo hab?a unas pocas personas en las dos primeras filas, ?l tom? la guitarra, mir? a la concurrencia y dijo: "hace tiempo que he aprendido a tocar para uno como si fueran miles" queda todo dicho, gracias otra vez y sigamos escuchando disfrutando de estas coplas.
Publicado por carlos63
Domingo, 30 de septiembre de 2007 | 16:09
Ja, ja, ja a este taso te cierran el blog por roja. Es broma. Aqu? la canci?n protesta murio con la democracia. Ciertamente esta democracia me da que pensar, aunque yo siempre me estoy quejando y no me han dicho nada. Aunque bien pensado ser? por que no me hacen caso. En fin, un beso.:s)
Publicado por Yoquieroamibandera
Mi?rcoles, 26 de mayo de 2010 | 9:28
Buenas... quisiera saber su reflexion sobre La Sangre Tiene razones que hacen engordar las Venas... Gracias...!
Publicado por k_nelita
Viernes, 04 de junio de 2010 | 22:20
Yoquieroamibandera, hola, yo tambi?n quiero a mi bandera ;)
Que pregunta la suya ehh... Que reflexi?n se puede hacer sobre los versos de Don Atahualpa.

La sangre tiene razones
que hacen engordar las venas.
Pena sobre pena y pena
hacen que uno pegue el grito.
La arena es un pu?adito
pero hay monta?as de arena...

Yo creo que con la sangre se refiere al coraz?n, a lo que uno siente... Y engordar las venas debe ser como sublevarse, enojarse con las injusticias a su tierra a su gente, por eso habla de la pena y de pegar "el grito", sin dudas se enoja...con tantas injusticias...
Esa es mi reflexi?n, cual es la suya?
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