: Resurgiendo - Poemas, musica, actualidad
El Fusilamiento - Resurgiendo - Poemas, musica, actualidad
S?bado, 07 de noviembre de 2009
Este es un cuento corto de la poeta argentina Titina Castro, autora de poemas, poesías y cuentos. A algunos de sus poemas les han puesto música y son muy famosos como Canción para mi Trompo, musicalizada por Paz Martinez y cantada por Valeria Linch.
Este cuento me gustó mucho por eso lo comparto aquí, espero que les guste!

-No vuelvas a decirlo- le amenacé- No vuelvas a decirlo-

 Se quedó mirándome, hizo una mueca insignificante, absolutamente indescifrable y antes de que pudiera responderme nada, volví sobre el asunto:

-No vuelvas a decirlo nunca más-

 Hubo un silencio que yo aproveché para llenar de humo y él aprovechó para llenar de nada. Hubo un montón de tiempo hueco: él sentado frente a mí y yo sentada frente al desafío.

 En el bar, no sé, a mí me pareció que las horas no pasaban por allí. Pero comenzaron a apagar las luces y el camarero a acercarse con la cuenta, así que pudo haber pasado media hora o toda la noche. Pude haber encendido 3 cigarrillos o fumar un paquete entero. Entré en el destiempo, en un no saber ni querer saber. Sólo permanecer. Y quedé fotografiada.

 Hubo que irse. Dios mío...hacia dónde y hacia qué!

 Lo había acorralado, evidentemente. Lo había despojado de las palabras; al menos de las que tenía amontonadas para fusilarme. Y yo allí, asesinada por las palabras. Si no hubiera tenido la genial idea de desarmarlo de ellas. Habría caído en un interminable abismo que iba desde la cima de la esperanza hasta la destrucción fatal. Planeando como un avión, envuelta en llamas.

 Ibamos mirando las baldosas de la vereda, como si pensáramos que debajo de ellas había un buen lugar donde meterse esa noche.

 No sé cuántas calles anduvimos así, a la deriva. Es increíble cómo una deja de medir el tiempo y la distancia cuando el corazón se vuelve loco.

 Yo al fin me detuve, le di un beso en la mejilla, llamé a un taxi y le dije hasta mañana. Lo dejé inmóvil, clavado en una esquina que se volvió nada desde la ventanilla del auto.

 Llegué a casa, me desplomé en la cama y desperté al amanecer, con la ropa puesta y la cartera colgada del hombro.

 Había sobrevivido.

 Hasta que, de camino a la cocina, vi una carta asomando debajo de la puerta.

 Sólo decía HE DEJADO DE AMARTE.

Si. Fui fusilada al amanecer.

Titina Castro - Argentina


Tags: Cuento, Corto, Titina Castro

Publicado por k_nelita @ 15:22  | CUENTOS
Comentarios (3)  | Enviar

Comentarios
Publicado por carlos63
Domingo, 08 de noviembre de 2009 | 10:59
Vaya, si que es bueno. Parece que muchos hemos sido fusilados alguna vez.

Un abrazo.
Publicado por titina castro
Jueves, 01 de abril de 2010 | 1:44
Es la tercera vez que intento publicar pero no sale nada, asi que reitero: gracias Nelita, soy Titina Castro y gracias Carlos por tus reflexiones. Ahora, si me permiten, visiten mi blog: http://como-sobrevivi-a-los-medicos.globered.com
Despues hablamos...Dios los bendiga a todos!!!
titina
Publicado por k_nelita
Viernes, 02 de abril de 2010 | 20:25
Hola Titina, que gusto que pases por mi blog!! Gracias ;)
As? que te hiciste un blog? Ahora voy a verlo, ya era hora, que bien!!
Y viste... es un poco complicada esta plataforma, pero es mi primer blog y lo amo! :)
Un beso y nos vemos all? ;)
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